nadie es inocente

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4:19 p.m.
Solamente nos queda ya el mecanismo del gesto, la repetición de la ceremonia. Doblados por la memoria de una carga que fue ficticia tropezamos en el camino de ascenso con el mismo escarnio inofensivo, la misma burla carente de gracia. Empujados por el aburrimiento nos arrastramos hasta el cadalso. A falta del acicate de un verdugo o de un populacho trepamos de buena gana nuestra cruz desnivelada. Y allí, ya sin nada mejor que hacer, nos abandonamos al bostezo y soñamos con herejías y renegaciones improbables.

About the author

Discípulo de sí mismo, amigo de unos pocos, conocido de casi nadie. Autor de El intruso, Ilión (novela fracasada), uno o dos poemas apenas leídos y algún que otro ensayo que todavía no sabe cómo comenzar.

2 hay que todavía piden sangre:

David Yazo dijo...

"la misma burla carente de gracia", es como soñar con herejias, y lo peor que los demás las crean todavía ciertas.

saludos.

Adriano dijo...

Es cierto,David. Sinceramente creo que no hay peor herejía que la que puede pergeñar un creyente, así como tampoco hay mayor perversión que la puede cometer un moralista.
Un gran abrazo.