![]() |
imagen: http://www.filmaffinity.com/es/movieimage.php?imageId=525261182 |
Hablamos de cómo se compone un mito, de cómo la memoria deforma el horror hasta transformarlo en poesía, de cómo basta con imágenes difusas (a la manera de los sueños o de los daguerrotipos) y una voz en off (imitando el relato de un rapsoda) para construir una obra maestra. Hablamos, así, de cómo Jesse James se convierte, por obra y gracia del mito, en una especie de Cristo. Y de cómo Robert Ford asume su destino de Judas, cuya cobardía reside no en haber matado a Jesse por la espalda, sino más bien en no haber tenido el suficiente coraje de ahorcarse.
0 hay que todavía piden sangre:
Publicar un comentario