un recuerdo en la casa de los muertos

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10:37 p.m.
Alguien llora en el baño. Entre silencio y silencio oigo cómo solloza mientras los demás hacemos como que ninguno existe. Y miramos televisión, o nos masturbamos, o simplemente simulamos que estamos dormidos ya.

About the author

Discípulo de sí mismo, amigo de unos pocos, conocido de casi nadie. Autor de El intruso, Ilión (novela fracasada), uno o dos poemas apenas leídos y algún que otro ensayo que todavía no sabe cómo comenzar.

7 hay que todavía piden sangre:

David Yazo dijo...

y es qué no hay nada que hacer por ese que está llorando, sólo respirar profundo y estar en la casa de los muertos... muerto o deseándolo


PD, no crea, yo también he tenido muchas cosas, pero ya tendremos tiempo para esto... saludos

Uia, es cómo la Casa del Gran Hermano!!!

(No se me enoje caballero)

DIEGO. dijo...

Supongo, por lo menos en mi sentir, que es la "impotencia" el sentimiento que nos averguenza tanto como para que nos entreguemos a otra actividad, sin importar cual, para así intentar olvidar, no ya que no somos nada, sino algo peor, que somos todo.

Saludos.

Kaitos dijo...

...

Impotencia, desidia, egoísmo o desinterés, sea cual fuere el sentimiento que nos demanda la inacción en momentos así, eso lo evalúa y lo prescribe cada uno.

Uno mismo pone esos límites, y están justo donde tienen que estar, ni un centímetro más ni uno menos.

Para cada uno sus límites son razonables (hasta que dejan de serlo), pero a los ojos de los demás podemos ser las peores basuras del mundo.

Gente: ajo y agua.

Bah, que se yó, capaz que estabas hablando de algo banal y a mi se me descolgó la percha equivocada... No sé.

Saludos

Kmila dijo...

A veces sólo tratamos de sentir nuestro propio llanto y olvidamos que las lagrimas están en la otra habitación.

Gracias por tu comentario en el bosque.

Saludos.

DIEGO. dijo...

A colación de lo que dijo Kmila.

¨No ves el río de llanto porque le falta una lágrima tuya.¨

Antonio Porchia. Voces.

Un abrazo.

Adriano dijo...

Amigos:
mil gracias a cada uno por sus comentarios. No creo que haya mejor don para mis palabras que la voz que le regala cada uno de ustedes.